En Los Versos
Satánicos se narra de forma ficticia la vida de Mahoma (llamado Mahound
en la novela). El profeta proclama una revelación requiriendo la adopción de
tres dioses paganos, pero luego renuncia a ellos señalando que fue un error
inducido por el diablo.
Los
Versos Satánicos se publicó en 1988 y fue considerado blasfemo por extremistas islámicos. La novela le ganó el Whitbread Award a su autor, Salman Rushdie.
Y las preguntas que lanzamos después de leer estos
párrafos son:
¿No se puede decir nada sobre Mahoma,
o Cristo por extensión, sin levantar
una ola de protestas?
¿Es un pecado pensar diferente, o tan siquiera pensar?
¿Tenemos que concluir que estos profetas fueron intachables en sus conductas?
¿La religión debe someter a toda la sociedad, aunque personalmente no crea ni
una pizca de la Biblia o el Corán?
No tengo todas las respuestas, pero hay algo
que me queda claro, si no puedo opinar, decir o concluir algo sin que se llame
a que corten mi cabeza por blasfemo, entonces algo en la sociedad está mal.